El que mide el agua al charco es el que lo conoce.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
Buen cazador, mal labrador.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Gallo fino no extraña gallinero.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Maldigo el diente que come la simiente.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Dios aflige a los que bien quiere.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Del mal vino, buena borrachera.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Madruga y verás; busca y hallarás.
El que no cojea, renquea.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
Aquí el más tonto hace relojes.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Cada perro, con su hueso.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
El río pasado, el santo olvidado.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Perro que ladra, guarda la casa.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Cali es cali y lo demás es loma.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Agua de mayo, no cala el sayo.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
De una mentira ciento se derivan.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Buen alimento, mejor pensamiento.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Donde se ha visto que los patos le tiren a las escopetas.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Este navega con banderita de pendejo.