Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
El pescador de caña, más come que gana.
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Pan con queso sabe a beso.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Benavente, buena tierra y mala gente.
El dinero diario, es necesario.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
El perro flaco todo es pulgas.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Buey muerto, vaca es.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
No tropieza quien no anda.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Hacerse el de la oreja mocha.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Donde hay gallo, no canta gallina.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
el fracaso es la madre del éxito.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Hace un frío que se hielan las palabras.
De lo bendito, poquito.
Es pan comido.
Al loco y al fraile, aire.
Mejor precavido, que arrepentido.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Ir de trapillo.
Lo de balde es caro.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Es gusano de la misma guayaba.