Cada día, su pesar y su alegría.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Más logran las lágrimas que las palabras.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
A un bagazo, poco caso.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Mira la peseta y tira el duro.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Costumbre mala, desterrarla.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Y el que llegó de Copiapo de las mechas lo saco.
El uso hace al maestro.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Buen lector, mal escribano.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Favorecer, es por norma perder.
Hombre casado, burro domado.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Igual con igual va bien cada cual.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.