Un yerro, padre es de ciento.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Las penas con pan son buenas.
El que no agradece, al diablo se parece.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Cada gorrión tiene su corazón.
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
Después de toda oscuridad hay luz.
Quien lee y escribe no pide pan.
Según el sapo es la pedrada.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Más corre un galgo que un podenco.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Los casados, casa quieren.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Sin puta y ladrón no hay generación.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Cada palo que aguante su vela.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Variante: La vaca pequeña siempre parece chala.
Bebido el vino, perdido el tino.
Llámame gorrión y échame trigo.
Los políticos son como los perros, solo entienden a periodicazos.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Buena muerte es buena suerte.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.