No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
A jugar y perder, pagar y callar.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Moza reidora, o puta o habladora.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Hacer de su capa un sayo.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
En la necesidad se conoce la amistad.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Del falso bien viene el auténtico mal
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Buscarle cinco pies al gato.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Cabeza grande, talento chico.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Cada dueño tiene su sueño.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Ron, ron; tras la capa te andan.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.