O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Joven intrépido no deja memoria.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Hablar con bestias es para molestias.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
La burra no era arisca pero la hicieron.
El mal comido no piensa.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Quien mucho desea, mucho teme.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
Gente castellana, gente sana.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Cántaro roto para tiesto vale.
Quien cerca halla, cerca calla.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
El pimiento pequeño es más picante.
Por unos pierden otros.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
La suerte nunca da, solo presta.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.