No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
A jugar y perder, pagar y callar.
Moza reidora, o puta o habladora.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Hacer de su capa un sayo.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Esto es el pan nuestro de cada día.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
En la necesidad se conoce la amistad.
Del falso bien viene el auténtico mal
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Buscarle cinco pies al gato.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Cabeza grande, talento chico.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Cada dueño tiene su sueño.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Bendita la casa que a viejos sabe.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Roma, acuerdos y locos doma.
Lo que fuere sonará.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.