Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Gota a gota se forma el río.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Es mejor sudar que temblar
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
Inútil como cenicero en moto.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Más obrar que hablar.
La mejor leña está donde no entra el carro.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Las prendas de ropa son alas.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
El vino hace buena sangre
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Sal no se cuenta con que es salado.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
El que tiene boca, se equivoca.
También de alegría se puede morir
Breve habla el que es prudente.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.