Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
O errar o quitar el banco.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Favorecer, es por norma perder.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Romero ahíto saca zatico.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
A catarro gallego, tajada de vino.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
Me hizo sudar la gota gorda.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Casa y potro, que lo haga otro.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Están cortados por la misma tijera.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
El necio cree que todo lo sabe.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
A burro viejo, poco forraje.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
El agua demasiado pura no tiene peces.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Honor a quien honor merece.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Si ves a un hombre cargado, no preguntes si es casado.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
La suerte es de quien la tiene.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Más vale sudar que estornudar.