Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Aquellos que tratan por separado la política de la moral, no entenderán nunca ninguna de las dos
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Ofrecer el oro y el moro.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Entre pitos y flautas.
Lo que por agua viene por agua se va.
El que se afloja se aflige.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
Vivir juntado es igual que casado.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Mejor solo que mal acompañao.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Vale más el que sabe más.
Al gorrino y al melón, calor.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
La sardina y el huevo a dedo.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Según serás, así merecerás.
En pocos miles, pocos cientos.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Ni miento ni me arrepiento.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Ignora al ignorante.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Hacer el primo.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Bodas largas, barajas nuevas.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
El mundo da muchas vueltas.