Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
De pequeños principios resultan grandes fines.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
No hay don sin din.
De una mentira ciento se derivan.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
El que pega primero pega dos veces.
Adorar al santo por la peana.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Dádivas quebrantan peñas.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo
Dos agujas no se pinchan.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Codicia mala, el saco rompe.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Bonito era el diablo cuando niño.
Comer sin vino, comer canino.
No cantes victoria antes de tiempo.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Buena condición vale más que discreción.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Bodas en Mayo, males las llamo.