Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
Quien primero viene, primero tiene.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
La Cruz, la viña reluz.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Amores añejos acaban con los pellejos.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
No es lo mismo predicar que dar ejemplo.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
El que ha desplazado la montaña es el que comenzó por quitar las pequeñas piedras.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
De mala vid, mal sarmiento.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
La sangre del pobre el rico se la come.
El que bien te quiere no te engaña.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
El que come y canta algún sentido le falta.
Can que mucho lame, saca sangre.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.