Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
La fantasía es necesariamente inútil
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Casa sin hijos, higuera sin higos.
La nieve presagia una buena cosecha.
A este son, comen los del ron, ron.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Irse de picos pardos.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
Lo que fuere sonará.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
Culo sentado, hace mal mandando.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Oye primero y habla postrero.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Dar en el clavo.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.