La mujer que de día calla por la noche manda.
¿Quién con una luz se pierde?
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
El amor es una hierba espontánea
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
De mozo rezongador nunca buena labor.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
El que no corre, vuela.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Llámame gorrión y échame trigo.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Más vale oler a asno que a muerto.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
El pobre de su pobreza no sale.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
El que aconseja, no paga.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Son cucarachas del mismo concolo.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.