Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Comer en bodegón y joder en putería.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Jugarse hasta la camisa.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
A buen salvo está el que repica.
Yemas de Abril, pocas al barril.
A fin de año, remienda tu paño.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Amigos somos, pero los peces aparte.
Si la lengua erró, el corazón no.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
A cualquiera se le muere un tío.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
El que nada duda, nada sabe.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Cargos son cargas.
El que no arriesga, no pasa el río.
Más caga un buey que cien golondrinas.
Tal vendrá que tal te quiera.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos