No hay mejor vecina que tu cocina.
El que va para viejo va para pendejo.
Gota a gota se forma el río.
El tonto ni de Dios goza.
Se dice el milagro pero no el santo.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Cruz y raya, para que me vaya.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Hasta la muerte, todo es vida.
El que tiene lengua a Roma va.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Al son que te tañan, a ése baila.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
El que se escusa, se acusa.
Más vale pan duro que ninguno.
Que cada cual espante sus pulgas.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Putas y toreros, a la vejez os espero.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Quien dice lo que no siente, miente.
Favores en cara echados, ya están pagados.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Al que no le saben, le inventan.