El buen caballo de ladridos no hace caso.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Buen corazón vence mala andanza.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
¡No nos mires, unete! (Transición española).
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Las damas al desdén , parecen bien.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Por los cuernos se agarra el toro.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Al más charrán paga le dan.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Los mejores pilotos están en tierra.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Hombre cortés, de todos estimado es.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
No hay mejor vecina que tu cocina.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
El que callar no puede, hablar no sabe.