A buen bocado, buen grito.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Se defiende como gato panza arriba.
Amigo lejos, amigo muerto.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Hasta el rabo, todo es toro.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
El niño regalado, siempre esta enojado.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Dar de comer al diablo.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
De boca para fuera.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
A tal señor, tal honor.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
El primer amor nunca se olvida
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Amor de asno, coz y bocado.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Cada día un grano pon, y harás un montón.