Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Quien no tiene, perder no puede.
La vida no es senda de rosas.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
El buen pagador no necesita prenda.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Cazador con levita, quita, quita.
Escribir despacio y con buena letra.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Ten en dos bancos el culo por si te fallará uno.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Los dedos de la mano no son iguales.
Cada grumo tiene su humo.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
En todas partes tiene la semana su martes.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
El perro, a quien tiene inquina, alza la pata lo orina.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
Mal se caza con perros desganados.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Estás trabajando para el inglés.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Llegó el momento de la verdad.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Cabello luengo y corto el seso.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Madre piadosa cría hija miedosa.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin