Sobre advertencia no hay engaño.
El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos.
Barba bien bañada, medio rapada.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
El que come y canta, pronto se atraganta.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Un protector es como un manto.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Visitas, pocas y corticas.
Hacer de toda hierba un fardo.
A buenas horas, mangas verdes
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Di mentira, y sacarás verdad.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Madre y teja, no pierde por vieja.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Quien más saliva tuviere, mucho más harina ingiere.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
El que canta, sus males espanta.
Dar una fría y otra caliente.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros