A mala cama, buen sueño.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
La gente mala se muere de vejez.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
La bondad, quien la tiene la da.
Juegos de manos son de bananos.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Agua de mañana, o mucha o nada.
A donde te duele, ahí te daré.
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Lo que hoy parece, mañana perece.
La mentira nunca muere de vieja.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Menos malo es mortuotio que casorio.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
De hora en hora, Dios mejora.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Al buen jugador la pelota le viene.