Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Amar y saber, todo no puede ser.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Nadie muere motón.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Más merece quien más ama.
Como te presentes, así te mirara la gente.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Esto huele a cuerno quemado.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
La fantasía es necesariamente inútil
Oír campanas y no saber dónde.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Ruin es quien por ruin se tiene.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Música y flores, galas de amores.
Hombre casado, burro domado.
A quien has de acallar, has de halagar.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Sin segundo, no hay primero.
Dios ayuda al que mucho madruga.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.