Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Al que feo ama, bonita le parece.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Claridad, y no en el caldo.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Leerle a uno la cartilla.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Tiran más tetas que carretas.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
Hay que leerle la cartilla.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Agosto, frío el rostro.
El trabajo por la mañana vale oro.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
De día beata, de noche gata.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
La buena hija dos veces viene a casa.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Caballo corredor, no ha menester espuela.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
No hay enemigo chico.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
Pan casero, de ese quiero.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.