La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
Jugar la vida al tablero.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
A mal Cristo, mucha sangre.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Quien desparte lleva la peor parte.
Suegra, ni de barro es buena.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Cada cual es rey en su casa.
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
El que anda en silencio, cazar espera.
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
El saber no ocupa lugar.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Los celos son el amor propio de la carne
Predicar en desierto sería gran desacierto.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Más vale media mierda que mierda entera.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Palabra suave llegar al alma sabe.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Como el espigar es el allegar.
A tal amo tal criado.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.