Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
¿De que vas, Santo Tomas?
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Patada de yegua no duele.
Con aguja de plata no se puede coser todo.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
El que se va no hace falta.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
De la discusión surge la luz.
Mucho ojo, que la vista erro.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Según te verán, así te tratarán.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Cada cosa pía por su compañía.
Según con quien te encontré, así te trate.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Ya los perros buscan sombra.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
La jodienda no tiene enmienda.
El que poco tiene a poco aspira.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Donde está la aguja está el dedal.
Buena, por ventura; mala, por natura.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
No es buen año cuando el pollo pica al gallo.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
Al amigo con su vicio.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
De casa del abad, comer y llevar.
Ojo al parche.