No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Ítem de lista viñeteada
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Cada día verás quien peque y pague.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
Entre el león y el ratón no cabe comparación.
El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
El que es sabio nunca enceguece.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Asno con hambre, cardos come.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
El amor no quiere consejo.
Cada bota huele al vino que tiene.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
No seas amigo de los necios.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
A medida del santo son las cortinas.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Lo que no conviene no viene.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
El lo que se pierde, se aprende.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
En tiempo de campaña, apaña.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Donde lo hay, se gasta.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.