El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Belleza sin bondad es como un vino picado
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
El que nada sabe, de nada duda.
Mas mata la duda que el desengaño.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Muerto por una, muerto por varias.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
El cerdo siempre busca el fango.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Molino que no muele, algo le duele.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Tropezando se aprende a caminar.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Manda y haz, buen ejemplo darás.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Bien urde quien bien trama.
La pisada del amo, el mejor abono.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Huevos sin sal, no hacen ni bien ni mal.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
El carcelero es un prisionero más.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.