El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
No coma cuento coma carne.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Las penas, o acaban, o se acaban.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Novia sin cepas, novio con quejas.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
A veces sale más caro el collar que el perro.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
El que mucho analiza, se martiriza.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Al agradecido, más de lo pedido.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
El amor no se mendiga, se merece.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
El río, por donde suena se vadea.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
No hay tiro, voló el pato.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Con ciertos amigos, no se necesitan enemigos.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Nunca pares donde haya perros flacos.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna