Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
Año nuevo vida nueva.
Libros cerrados, no hacen letrados.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Las botellas medio llenas hacen más ruido aunque contengan menos líquido que las demás
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
El que manda, no va.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Pasión tapa los ojos a la razón.
A grandes males, grandes enfermos.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
La lengua no es de acero, pero corta.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
A confite de monja pan de azúcar.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Chupar de la teta.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
El que no asegunda no es buen labrador.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
En un altar deteriorado no se prenden velas.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.