Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Bueno para en plaza, malo para en casa.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
A barba moza, vergüenza poca.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Carne a carne, amor se hace.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
La comprensión siempre llega más tarde.
Fía poco y en muy pocos.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Riachuelos pequeños forman grandes rios.
A Dios, llamaron tú.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Cuando dude, no saludes.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Cólera de amantes resurgir del amor
Primero, pensar y después, hablar.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Boca seca hace bolsa llena.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
La espina saldrá por donde entró.
Nunca falta un roto para un descosido.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
Cual más, cual menos, toda la lana es pelos.
Cara de beato y uñas de gato.