Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Puerco que no grita cuchillo con el.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
De noche madrugan los arrieros.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Zapateros y sastres que no fueran embusteros, no serían sastres ni zapateros.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Ayatola no me toques la pirola.
Lo hermoso, a todos da gozo.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Ganado suelto bien retoza.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Suegra, ni de caramelo.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Manda, manda, Pedro y anda.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Duro de cocer, duro de comer.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Al maestro, cuchillada presto.
Más se junta pidiendo que dando.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
A cada cañada le llega su añada.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Con tontos, ni a coger hongos.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Ave por ave, el carnero si volare.
Al que es pobre todos sus parientes le despreciarán; si es rico, todos son sus parientes.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Deja que el buey mee que descansa.