Hay que dar para recibir.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
El dolor embellece al cangrejo.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Amor de dos, amor de Dios.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Buena es la costumbre en el bien.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Los pies van donde va el corazón
No se disparan flechas a una cara sonriente.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
No tocar pito.
Habiendo don, tiene que haber din.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Un pato inexperto zambulle la cola primero.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Labrador chuchero, nunca buen apero.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Siempre es pobre el codicioso.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Puerco que no grita cuchillo con el.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.