Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Con leña prometida no se calienta la casa.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Buena razón quita cuestión.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
Robles y pinos, todos son primos.
En amores, los que huyen son vencedores.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
El verano muere siempre ahogado
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Sayo que otro suda, poco dura.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Alegrías secretas, candela muerta.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
A quien dices el secreto das tu libertad.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
De ninguno seas muy compañero.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Plata de cura, ni luce ni dura.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
No conviertas en amigo al que has vencido
Guardado el dinero, no pone huevos.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Al erizo, Dios le hizo.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Faena acabada, faena pagada.
Hoy por mí, mañana por ti.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.