Hacer el primo.
El tiempo de Dios es perfecto.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Ladran, pues cabalgo.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Pase mayo, y pase pardo.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Belleza de cuerpo no se hereda
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
La sugestión obra.
La sangre del pobre el rico se la come.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
El buen vinagre del buen vino sale.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Los buenos nadadores son los que con más frecuencia se ahogan.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
A la fortuna, por los cuernos.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Una sola vez no es costumbre.
El vino es la ganzúa de la verdad.