La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
No hay primera sin segunda
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Oír es precioso para el que escucha.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Difama, que algo queda.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Atender y entender para aprender.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Bien o mal, casado nos han.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Le dieron como a violín prestado.
Dios habla una lengua extranjera.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Come, que de lo yuyo comes.
Molino cerrado, contento el asno.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
La suerte es loca y a todos nos toca.
La suerte es de quien la tiene.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
El que mucho corre, pronto para.
El vino es la teta del viejo.