El que poco pide, poco merece.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Al pez, una vez.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Bebo poco, más quierolo bueno.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
La barca pasa, pero el río queda.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Consejo tardío, consejo baldío.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
De buena harina, buena masa.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
El que tiene buba, ése la estruja.
A Seguro se lo llevaron preso
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
A malos ratos, buenos tragos.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Necio es quien con necios anda.
A creer se va a la iglesia.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
A la vejez, viruelas.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.