Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Quien tiene arte va por todas partes.
Cada cual a lo suyo.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Boda mojada, novia afortunada.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
El arroz ya está cocido.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Quien no sabe, no vale nada.
Dar en el clavo.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Gota a gota se forma el río.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Qué es una raya más para el tigre.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
La curiosidad mató al gato.
Donde comen dos comen tres.
Noviembre caliente, mayo helado.
Cuando el río suena es porque piedras trae
El burro hablando de olotes.
Más vale tarde que nunca.
Hay más refranes que panes.
La risa va por barrios.
A buey viejo, no se le saca paso.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.