Donde aprietan, no chorrea.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Leer entre renglones.
De la esperanza vive el cautivo.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Cuando el río suena, agua lleva.
Siempre que llueve, escampa.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
A la cabeza, el comer endereza.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Canción de la transición.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Escarba la graja, mal para su casa.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
El perfume bueno siempre viene en potes pequeños.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Antes el golpe que el grito.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
El Diablo no se harta de romper suelas.
Paciencia y barajar.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
A todo hay remedio sino a la muerte.