A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
A como come el mulo, caga el culo.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
El calamar, en todos los mares sabe nadar.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
Dejadle correr, que él parará.
Nadie muere motón.
De hora en hora, Dios mejora.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Madre quiero ser, e hijos tener.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Muerto por una, muerto por varias.
No hay bueno caro ni malo barato.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Tranquilidad viene de tranca.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
Llueve sobre mojado.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Atáscate, que hay lodo.
Buen comer, trae mal comer.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.