Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Dos capitanes hunden la nave.
Una buena acción es la mejor oración.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
Caballo corredor, pronto se cansa.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Foso y vallado, buen cercado.
Da y ten, y harás bien.
El perro con rabia, de su amo traba.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Da la mano al tonto y te cogerá hasta el hombro.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
La condición hace al ladrón.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
El que tiene tejado de vidrio no tira piedras al de su vecino.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Cada palito tiene su humito.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Desde San Pedro a San Miguel todos los culos cagan bien.
No son hombres todos los que mean en la pared.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
El oro legítimo no teme al fuego.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Abril concluido, invierno ido.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
O todos moros o todos cristianos.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Siempre friegan los platos los mentecatos.