¡No nos mires, unete! (Transición española).
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
En Octubre echa pan y cubre.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Cada burro apechuga con su carga.
El amor es el premio del amor
Agua que huela, no la bebas.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Con el ingrato, no tengas trato.
En septiembre cosecha y no siembres.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
El casado por amor vive vida con dolor.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.
Barco grande, ande o no ande.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Carne a carne, amor se hace.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Todo el mundo nace poeta.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
La excepción confirma la regla.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Saco de yerno, nunca es lleno.
No hay cosa más barata que la que se compra.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
Para prosperar, madrugar.
Es como llevar leña para el monte.
Donde uno piensa, otro sueña.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
En enero, el besugo es caballero.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.