La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
Muerto, ¿quieres misa?.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
Una copa a las once, son once a la una.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Cualquiera es gobernador, si le otorgan ese honor.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
La mala costurera, larga la hebra.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Casado, pero no capado.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Más vale dar que la carga llevar.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Asno de dos, válgale Dios.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
No con quien naces, sino con quien paces.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Nadie le dio la vara; él se hizo alcalde, y manda.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Conforme es el árbol así es el fruto.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Quieres más o te guiso un huevo.
No caben dos pies en un zapato.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.