Alegría y desgracia no son eternas
En habiendo vino, aceite y manteca de cerdo, media botica tenemos.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Un ruin ido, otro venido.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Esa es carne para los perros.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Mal es acabarse el bien.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
De comerciar a robar, poco va.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
De padres asientos, hijos taburetes.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
La carrera de tonto se estudia pronto.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Juego y bebida, casa perdida.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Todo lo mudable es poco estimable.
Cochino matado, invierno solucionado.
Bailar con la más fea.
Quien te quiere, te aporrea.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Todos nos morimos, en el truco teniendo el as de espadas o el cuatro de copas, todas las cartas van al mismo mazo.
Aun el león se defiende de las moscas.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
No existen desgracias razonables
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Dar patadas de burro.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.