Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
El muerto cuando lo cargan se hace el pesado.
Las novedades son la sal de la vida.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Estorba más que un colchón en la cocina.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Aunque tengo malas pierna, bien visito las tabernas.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Cazador y cazado confían en Dios.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
La que no baile, de la boda se marche.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
La cascara guarda el palo.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
La ignorancia es abuela del saber.
La razón la tiene Sansón.
Al mejor caballo se le van las patas.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
La glotonería acaba con muchos.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
La felicidad da la vista a un ciego
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.