Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
La bondad, quien la tiene la da.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
No tropieza quien no anda.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Una alegría esparce cien pesares.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Te están dando Atol con el dedo.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Llevar bien puestos los calzones.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Al que no quiera taza, taza y media.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Mujer Besada mujer ganada.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Donde se ha visto que los patos le tiren a las escopetas.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Beber, hasta la hez.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Con tontos, ni a coger hongos.