Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Con buena polla bien se jode.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
Para bien morir, bien vivir.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Agua en Marzo, hierbazo.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Le salió el tiro por la culata.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
Camino malo, pásalo pronto.
Septiembre frutero, alegre, festero.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
A tu casa venga quien te eche de ella.
Hijos casados, duelos doblados.
El que quiera peces que se moje el culo.
Entre más viejo más pendejo.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Es más bueno que el pan.
Escritura es buena memoria.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
A gran solicitud, gran ingratitud.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Quien no arde en llamas no inflama
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Quiéreme poco pero continúa
La voz del asno no pasa del tejado.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad