En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Zumo de limón, zumo de bendición.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Hay que amarrar el tamal.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
La barba no hace al filósofo
¡Chínchate un ojo!
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Abril llovedero, llena el granero.
La suerte nunca da, solo presta.
Para poca salud, más vale morirse.
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
Ande o no ande, caballo grande.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
Hasta los animales cuidan sus crías.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
El que es buen músico, con una cuerda toca.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
El pasto que le ha sobrado, es el que engorda al ganado.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Cuando está gordo el cordero, lo llevan al matadero.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Hay que dar para recibir.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Lo que por agua viene por agua se va.
Carne de cochino, pide vino.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Hablar con bestias es para molestias.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.