Mal me huele, quien mucho huele.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Ama profunda y apasionadamente.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
La mentira busca el rincón.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
La cara bonita y la intención maldita.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
De lo vedado, un solo bocado.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
De airado a loco va muy poco.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
El buen vecino, arregla el camino.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
A picada de mosca, pieza de sabana.
El ave canta aunque la rama cruja.
Con chatos, poco o ningún trato.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
En largos caminos se conocen los amigos.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Unos por otros, la casa sin barrer.
El que no agradece, no merece.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Racimo corto, vendimia larga.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.