Una cosa solo puede ser buena de una manera; mala, de quinientas.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
El que no llora no mama.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
La lengua es el azote del culo.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
La ocasión asirla por el guedejón.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Sobre mojado, llueve.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
A la vejez aladares de pez.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
Mano que te da de comer no has de morder.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Un buen día nunca se olvida.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Al potro y al niño, con cariño.
Pan y vino andan camino.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Más haces callando que gritando.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
De desagradecidos está el infierno henchido.