Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
El que no arriesga no gana.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
El vino malo es mejor que el agua buena.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Dura el nombre más que el hombre.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Fruta prohibida, más apetecida.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
La mala vida acaba en mala muerte.
Si la manga no es amplia no ondea
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Es tan bueno, que confunde las películas con la realidad.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Donde se quita y no se pon, se llega pronto al hondón.
Hijo de tigre: tigrillo.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.